Después de dos años y medio de incertidumbre y preocupación Oscar Alfaro de origen hondureño recibió la grata noticia de que su orden de deportación quedó suspendida por un año. La batalla no ha terminado con la Oficina de Inmigración y Ciudadanía (ICE, por sus siglas en inglés), pero es un ejemplo de cómo emplea el gobierno la orden de uso de facultad discrecional para decidir si una orden de deportación se hace efectiva o queda suspendida. Con la esperanza de que pronto se aprobaría una reforma migratoria Oscar Alfaro cometió el error en el 2004 de iniciar el trámite para solicitar una certificación laboral ante el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, de esa forma ganaba tiempo como parte del proceso para obtener la residencia permanente, según le habían recomendado. El caso fue aprobado en el Departamento de Trabajo, pero al llegar la solicitud a las oficinas de inmigración no prosperó. Alfaro contaba con el respaldo de su empleador, pero no existía en ese momento ninguna ley de inmigración que lo amparara. “Hace dos años y medio me llegó la carta para que me presentara en la Corte. Allí me explicaron que no calificaba para la 245-I y como no se había aprobado ninguna reforma migratoria en agosto del año pasado me dijeron que tenía que salir del país”, cuenta Oscar Alfaro a Washington Hispanic. “De inmediato me puse en contacto con Casa de Maryland e iniciamos una lucha para lograr que mi caso sea considerado. Obtuve el respaldo de tres congresistas, entre ellos Luis Gutiérrez y más de 30 cartas de referencia sobre mi buena conducta moral. Tenía todo listo para salir del país el pasado 1 de diciembre, pero recibí la carta el 22 de noviembre, donde la Oficina de Inmigración me informaba que mi orden para abandonar el país quedaba suspendida por un año”, señala Alfaro. Actualmente son muchas las preguntas sobre cómo aplican las autoridades de inmigración la controversial orden de discreción. El gobierno recién está trabajando en las regulaciones específicas e incluso la Casa Blanca hace sólo pocos semanas anunció los resultados de un plan piloto, que si bien han representado un gran avance todavía es considerado insuficiente. “Basados en esta necesidad de información estamos realizando seminarios para que las personas sepan cuáles son los criterios que están siendo tomados en cuenta en la ejecución de la orden de discreción en temas migratorios. El caso de Oscar es un claro ejemplo de cómo cuando trabaja el pueblo unido podemos lograr cambios que transforma la vida de las personas”, expresó Gustavo Andrade, director de organización comunitaria de Casa de Maryland. El próximo seminario gratuito se realizará el martes 14 de febrero a las 6 pm. en las oficinas de CASA localizado en 8151 15 Avenue, Hyattsville, MD.







